Grabados de Narada
Grabados de Narada Obra gráfica contemporánea
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Guardiana de la Montaña
Obra / ficha visual

Guardiana de la Montaña

Linograbado 2025 Obra destacada
Esta xilografía/linografía nace desde la contemplación y el vínculo entre la figura humana y el paisaje interior. No quise representar solo una mujer frente a las montañas, sino una presencia que parece fundirse con ellas, como si el territorio y el cuerpo fueran parte de una misma memoria.

La luna ocupa un lugar central como símbolo de intuición, silencio y ciclo. Su textura circular, casi vibrante, no busca una luna realista, sino una energía viva que observa y acompaña la escena. Frente a ella, el rostro en perfil aparece sereno, con los ojos cerrados, en un gesto de introspección, como si escuchara la voz de la noche o de la propia tierra.

Las montañas no están trabajadas de manera rígida; sus líneas ondulantes les dan movimiento, respiración, incluso una especie de pulso. Me interesaba que el paisaje no se sintiera estático, sino orgánico, como si estuviera vivo y conectado con la figura. Lo mismo ocurre con el cabello y el manto, que se extienden en curvas semejantes a los cerros, creando una continuidad visual entre naturaleza y ser.

El contraste fuerte del blanco y negro refuerza esa dualidad esencial: luz y sombra, exterior e interior, materia y espíritu. La técnica de linografía aporta además una crudeza noble, directa, donde cada corte queda como huella, como decisión irreversible. Eso le da a la obra una honestidad especial: no hay maquillaje, solo línea, ritmo y presencia.

En el fondo, esta obra habla de pertenencia. De esa sensación de que no estamos separados del paisaje, sino hechos de la misma sustancia emocional y simbólica. La figura no domina la montaña ni la contempla desde fuera: ella es montaña, silencio, noche y memoria.